Objetivos y resultados clave (OKR)
OKR son las siglas en inglés de Objectives and Key Results (objetivos y resultados clave), un método de definición de metas que ayuda a las organizaciones y a las personas a definir metas ambiciosas y hacer su seguimiento. Es un enfoque colaborativo que alinea a los equipos y fomenta su implicación en torno a objetivos medibles.
Con los OKR, una empresa puede:
Definir objetivos corporativos específicos y medibles, alineados con los objetivos de los equipos y de cada empleado. Es decir, los objetivos de la empresa se dividen en objetivos más pequeños y manejables, cuyo avance se puede seguir y medir. Así se garantiza que todas las personas de la empresa trabajen para alcanzar los mismos objetivos.
Definir resultados clave que permitan seguir el progreso y asegurar que el equipo avanza hacia sus objetivos. Es decir, la empresa establece métricas concretas para medir el éxito de cada objetivo. Esto ayuda a que el equipo no pierda el rumbo y avance en lo que realmente importa.
OKR frente a KPI
Los OKR suelen compararse con los indicadores clave de rendimiento (KPI). Sin embargo, existen algunas diferencias importantes entre ellos:
Enfoque: los OKR impulsan resultados ambiciosos, mientras que los KPI miden el rendimiento de forma continua.
Plazo: los OKR suelen definirse para un periodo concreto, como un trimestre o un año, mientras que los KPI pueden medirse a diario, cada semana o cada mes.
Alcance: los OKR suelen ser más amplios y estratégicos que los KPI.
Componentes de los OKR
Los OKR constan de dos componentes principales: los objetivos y los resultados clave.
Objetivos
Los objetivos son enunciados sencillos y claros de lo que queremos conseguir. Deben ser breves, motivadores e inspiradores, para que el equipo se implique y se comprometa con su trabajo, con su propio desarrollo y con el de su departamento y la empresa.
El objetivo siempre responde a la pregunta «¿Qué queremos conseguir?».
Por ejemplo: «Aumentar la satisfacción de los clientes».
Características de los objetivos:
Siempre están alineados con los valores, la misión y los objetivos globales de la empresa.
Tienen un impacto positivo significativo en el equipo, y alcanzarlos siempre es motivo de celebración.
Se pueden alcanzar en un periodo claramente definido.
Así se muestran los objetivos en la sección Desempeño → Objetivos:
Resultados clave
Los resultados clave son resultados concretos y medibles que indican qué hay que hacer para alcanzar el objetivo. A menudo incluyen un valor numérico y el plazo en el que debe alcanzarse la meta.
El resultado clave siempre responde a la pregunta «¿Qué tenemos que hacer para conseguirlo?».
Por ejemplo: «Mejorar en un punto la puntuación de satisfacción de los clientes según las encuestas».
Características de los resultados clave:
Siempre se pueden medir cuantitativamente y, a menudo, se expresan con una cifra significativa que sirve de motivación adicional.
Siempre son claros y no contienen información ambigua.
Todas las personas del equipo entienden cómo pueden contribuir a ese resultado.
Así se muestran los resultados clave en la sección Desempeño → Objetivos:
Jerarquía de objetivos
Cada objetivo puede estar relacionado con otros objetivos: puede tener un objetivo principal o un objetivo secundario. Así se puede crear una jerarquía de objetivos, el llamado árbol de objetivos. El progreso de un objetivo principal se calcula a partir del progreso de sus resultados clave y de sus subobjetivos.
Recursos adicionales
Para consultar cómo usar y actualizar los OKR en el sistema como empleado, consulte Objetivos. Guía para empleados.
Para consultar cómo crear y gestionar los OKR en el sistema como administrador, consulte Objetivos. Guía para administradores.



